Logo Amway

Blog oficial Amway México

  • Belleza Positiva
  • Skin Care
  • cuidado de la piel
  • Bienestar
  • G&H

Cuida tu piel aún durante la ducha

15-06-2021

Sea en la mañana o en la noche, no hay nada mejor que un baño relajante, la sensación del agua cálida cayendo en la piel es reconfortante e hidratante y relaja nuestros músculos y nos brinda un momento perfecto para reflexionar sobre el día, la vida u otras cuestiones. Pero entre tanta relajación, nuestras rutinas de higiene pueden llegar dañar a nuestra piel si no se realizan los cuidados adecuados.

 

Para disfrutar de un buen baño hidratante de manera segura, sigue los siguientes tips dermatológicamente probados por doctores en la Academia Americana de Dermatología (AAD) que brindarán el cuidado especial que tu piel necesita:

 

1. ¿Te bañas o duchas diariamente?

Si eres de las personas que se bañan diario, este tip no te va a agradar. Según estudios de dermatólogos de la AAD, la superficie de nuestra piel contiene minerales, nutrientes y bacterias saludables que mantienen la piel saludable e hidratada. Baños constantes remueven esa capa protectora dando paso a piel seca, cortada e incluso con picazón. Tomarse baños cada dos días es ideal para evitar resequedad u otras afecciones de la piel. 

 

Para muchos resultará difícil por la rutina diaria que manejan, entre el clima, ejercicio, y estar al aire libre, no pasa mucho tiempo para que se manifieste el sudor y los malos olores. Si eres una de estas personas, baños constantes son permisibles con una condición:  

 

2. Acorta el tiempo en la ducha:

Suena a mentira, pero los baños largos no brindan una hidratación efectiva del cuerpo. Entre más tiempo estés debajo del agua, más nutrientes pierdes. Dentro de la ducha es importante no permanecer largos ratos bajo el agua directa. Es recomendable cortar el agua al aplicarse el jabón y abrirla para enjuagarse. Según dermatólogos, con 5 minutos es suficiente para una limpieza e hidratación corporal saludable y total del cuerpo sin dañarlo. Esto, claro, con otra condición importante: 

 

3. Evita el agua caliente: 

No, esto no significa que tengas que bañarte con agua helada, sino con una temperatura apropiada. No hay nada de malo de disfrutar un buen baño caliente, pero estos tienen que ser infrecuentes ya que secan la piel más rápido y remueven los aceites naturales de nuestro cuerpo con facilidad. Opta por una temperatura moderada, ni muy fría ni muy caliente, para una piel hidratada y saludable. 

 

 

4. Utiliza productos suaves con la piel: 

Revisa bien los ingredientes en los jabones que utilizas, recuerda que químicos y sales de productos tradicionales pueden remover los aceites esenciales de nuestra piel. Busca un producto de origen natural que sea suave con la piel y tenga características hidratantes contra la resequedad y no dañen tu piel. 

 

Nuestra recomendación es la Barra de Jabón Nutritiva G&H Nutre+ que nutre, reconforta y ayuda a mejorar la textura de tu piel. Cuenta con una fórmula que contiene miel de azahar, uno de los hidratantes naturales más reconocidos por dermatólogos, aceite de semilla de calabaza rico en ácidos grasos esenciales y manteca de karité que nutre a profundidad nuestra piel.

 

5. Seca tu cuerpo suavemente 

Al salir de la ducha evita frotar la toalla muy fuerte sobre tu cuerpo, suavemente pasa la toalla manteniéndolo humedecido. Las únicas partes del cuerpo que deben secarse completamente son la entrepierna, axilas, entre dedos del pie y dobleces de la piel para evitar posibles infecciones. El resto del cuerpo tiene que permanecer humedecido para garantizar la hidratación en el siguiente paso.  

 

6. Aplica crema en tu cuerpo 

Con el cuerpo humedecido, aplica crema humectante en tu piel, al hacerlo creas una barrera de protección que evitará la pérdida de nutrientes. Te bañes o no, sea verano o invierno, es importante humectarse para mantener la elasticidad y funciones protectoras de la superficie de nuestra piel. 

 

Al mantener buenos hábitos de higiene personal, mantendremos una piel saludable e hidratada que lucirá impecable y nos hará sentir bien. No se necesita de mucho esfuerzo para vivir bien; pequeñas acciones en nuestra vida diaria pueden lograr grandes cosas.

 

¡Atrévete a darle a tu vida el cambio que necesita y vive la vida como tú quieres!